Compartir
Macarena Valdés

Por Ignacio Kokaly y Sebastián Araya

El 22 de agosto del 2016 alguien apagó los ojos de Macarena Valdés. Su cuerpo fue encontrado suspendido desde una viga, dentro de la ruka que en ese tiempo compartía con su esposo Rubén Collío. Es su hijo de 11 años quien, al regresar del colegio, encuentra el cadáver de su madre al interior del inmueble. Con los ojos llenos de lágrimas, debe cortar la cuerda y bajar el cuerpo, masticar el dolor implacable y buscar ayuda.

 Al poco tiempo aparecen los informes de las primeras diligencias. Sin mayor investigación, los papeles de la primera autopsia declaran “Asfixia por ahorcamiento”. El caso se cierra, contraviniendo los protocolos establecidos en el Código Penal. “Suicidio”, dicen los informes asociados a la muerte de Macarena Valdés.

Se marchó su risa y su voz combativa; se marchó la negra, quien hasta hace poco antes de su muerte había librado su batalla contra la Hidroeléctrica Tranguil de la empresa RP GLOBAL, transnacional Austriaca que se instalo cerca de su comunidad Quillempam.

Ante las sospechas del caso, investigaciones privadas encargadas por la familia no tardaron en sugerir lo que las primeras pesquisas obviaron: la posibilidad de que a “La Negra” la mataron.

Enrique Rocco, medico que dirige la primera autopsia, no habría encargado la toma de fotos del cadáver. Tampoco declaraciones a los vecinos de la zona, que posteriormente revelarían haber sido víctimas de explícitas amenazas de muerte, presuntamente vinculadas a su oposición a la realización del megaproyecto energético.

Toda empresa que quiera instalarse en tierras protegidas por el Estado debe ingresar al sistema de evaluación de impacto ambiental. RP GLOBAL no ingresó, tampoco poseía los derechos del agua. A pesar de lo anterior, de todas formas, de instaló una sala de máquinas sobre lo que sería el principal foco de conflicto entre la comunidad y los intereses extranjeros. Los trabajos realizados se encontraban contemplados para su realización sobre un cementerio ancestral Mapuche.

¿Quién mató a la Negra? Es lo que la familia se preguntó a la luz de las últimas pesquisas. En la cuerda que sostuvo el cadáver de Valdés se encontró ADN de terceras personas, y un informe a cargo del patólogo británico, John Clark, quien además cuestionó la rigurosidad de las primeras diligencias, arrojaría un resultado mucho más contundente al señalar “estrangulamiento por ligadura”. Es decir, la posibilidad que a la negra la hubieran matado asfixiándola y que luego hubiesen colgado su cadáver.

Hoy se cumplen 4 años desde la muerte de Macarena. Hoy se cumplen cuatros años desde que alguien le apagó la vida a una madre, a una esposa, a una mujer mapuche; que hasta el último suspiro alzó la voz frente a las injusticias de este país. Y a cuatro años de su muerte, la duda que se siembra permanece invariable “¿Quién mató a la Negra?”.

En entrevista con Primera Línea Prensa, el esposo de Macarena Valdés, el werkén Rubén Collío, repasa la lucha que, desde el trágico fallecimiento de su compañera, ha tenido que saber librar en solitario, detallando, de paso, las principales intimidaciones que han sufrido por parte de terceras personas y las afrentas a la cultura mapuche por parte de las grandes empresas con intereses en la zona, las cuales llegan incluso a la profanación del rewe, tótem sagrado para las diversas comunidades, y cuya significancia como símbolo de conexión del mapuche con su tierra, implicaría un hecho similar al de atentar contra una iglesia.

Cuando uno observa las acciones de empresas en territorio ancestral mapuche desde el fallecimiento de Macarena ¿De que clase de intervenciones de tierras sagradas estamos hablando?

Desde siempre se ha intervenido el territorio mapuche y las zonas sagradas. Aquí cerca hay una comunidad que se llama Trafún en donde han ingresado al nguillatuwe (*lugar físico donde se realizan ceremonias mapuche) han levantado el rewe del nguillatuwe, han entrado con retroexcavadoras para tratar de sacar ese espacio, y es como si nosotros solamente por querer construir algo en ese espacio fuésemos y sacáramos una cruz que está dentro de una iglesia, o si constantemente estuviésemos sacando el altar de la iglesia, eso ha pasado en más de una ocasión,  creo que ya son ocho veces que han entrado a sacar y quemar ese rewe. Los espacios de significancia cultural, como los describe el organismo estatal no mapuche, tienen que ver no solamente con espacios espirituales de nuestra religiosidad, la intervención indiscriminada de la vida en la tierra es intervención de espacios sagrados para el mapuche, cuando se habla de algo “sagrado” se tiende a entender como algo religioso, como algo que tiene que ver con la espiritualidad, la espiritualidad mapuche, la forma de ver, de entender la vida del mapuche tiene que ver con el hecho de caminar con respeto, con el hecho de respetar no solo la vida humana sino respetando la vida de los árboles, la vida de los pajaritos, el itrofil mapu mongen (toda la vida que existe), que es toda la vida que existe en el planeta, y cuando viene una empresa y bota un bosque para plantar un monocultivo eso es atentar en contra del itrofil mapu mongen, cuando se instala un mono cultivo de eucalipto que seca las napas subterráneas, que secan la vida, que secan los ríos, eso es atentar en contra del itrofil mapu mongen, quitando el agua que es el sustento de vida para las plantas que están rio abajo, y eso viene pasando, lamentablemente, desde que el estado chileno existe. Desde que realizaron la mal llamada “pacificación de la Araucanía” hace 148 años aproximadamente.

Para esclarecer las aristas más importantes del caso de Macarena ustedes tuvieron que solicitar pericias particulares ¿Diría qué hay, por lo bajo, una falta de voluntad de parte de las autoridades para tomar el caso con el rigor que corresponde?

Por su puesto qué hay una falta de voluntad, por supuesto qué hay un nulo interés en investigar, una falta total y absoluta de interiorizarse en la forma de vida de las personas de menos recursos, de las personas de “a pie” que decían antes, no hay interés de investigar cuando no se trata de una persona que no es millonaria o que derechamente es pobre.

Estos últimos cuatro años ¿usted ha sido víctima de amenazas explícitas?

Amenazas explícitas, así como que alguien venga a mi casa y me diga “te voy a matar”, no, siempre fueron amenazas a través de terceros, mandaban a decir qué nos iban a hacer algo. Pero en el último tiempo nos han envenenado a las mascotas, han envenenado cuatro perros, se han metido a nuestra casa cuando salimos, han roto una ventana para entrar, se han metido por encima de la cama, dejando los pies marcados con barro para que nos demos cuenta que alguien entró, y no se han llevado absolutamente nada, hemos encontrado los cables que están a la salida del medidor cortados con un machetazo, nos han echado a perder el vehículo, a un vecino de acá le tajearon con un cuchillo los neumáticos de su camioneta por el lado. Entonces sí, hemos sido victimas de hostigamiento, paraban los vehículos afuera de mi casa a las 3 de la mañana, ahora dejaron de hacerlo, como que se aburrieron, se dieron cuenta que no nos iban a infundir miedo… pero nada, intentaron hacerlo igual durante harto tiempo

Si observamos hechos tan drásticos como la militarización de la Araucanía, ¿siente que refleja en parte la intransigencia de parte del Estado para establecer un consenso con las comunidades?

Por supuesto que sí, por supuesto que hay intransigencia de parte del Estado, por supuesto que hay una nula intención de llegar a un consenso y establecer acuerdos con el pueblo nación mapuche. No solo con las comunidades, porque nosotros somos un pueblo nación, libre y soberano, somos preexistentes al estado chileno, y existe un convenio, un acuerdo, que es el tratado de Tapihue, el Parlamento de Tapihue, de 1825, en donde el Estado Chileno reconoce la existencia, libertad y soberanía del pueblo nación Mapuche del Biobío al sur. Eso es un hecho histórico que no se puede desconocer ¿Qué pasa con el Estado Chileno? El Estado chileno cometió un error gravísimo, vulnerando ese acuerdo, iniciando la mal llamada pacificación de la Araucanía, que es uno de los genocidios más grande de la historia de la humanidad, invadiendo un territorio que no le pertenece. Ahora, cuando el pueblo nación Mapuche reclama sus derechos y exige que se les devuelva, o mejor dicho que se le restituya parte del territorio usurpado, es que el Estado Chileno dice ‘no, ustedes son violentistas, ustedes son terroristas’, porque en un principio se nos trató de flojos, borrachos, de ladrones, hoy día se nos tilda y categoriza como terroristas, como quema camiones. Por eso es que es un tema económico, un temor a una pérdida económica que el Estado no quiere reconocer y no quiere llegar a un acuerdo, porque saben que hay cosas mayores que deben cumplir

Si tuviera una última oportunidad de decirle algo a Macarena ¿Qué le diría?

Afortunadamente siempre nos dijimos cuanto nos queríamos, siempre nos dimos y expresamos mucho amor, por lo tanto siento que no quedaron cosas pendientes entre nosotros, pero si me gustaría contarle que sus hijos están bien, que yo estoy bien, que mi corazón ya está en paz, que estamos siguiendo adelante, y me gustaría decirle que ella también puede seguir adelante, que puede avanzar hacia el próximo ciclo, tranquila, que yo voy a cuidar a sus hijos, preocupándome de que crezcan sanos y sean buenas personas como ella siempre lo quiso y como ella siempre fue. Y espero que en el próximo ciclo ella sea feliz, que sea tan feliz como me hizo feliz a mí, que encuentre una persona que la sepa amar como ella se merece.

Traducción de fragmentos en Mapudungún por Sarai Castro