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Por Alexis Polo

“Se informa desde la autoridad que el incidente ocurrió en medio de un enfrentamiento de Carabineros con personas involucradas en el robo de vehículos, e incluyó barricadas con alambres de púas, bloqueo de caminos y armas hechizas”.

Así informaban los medios de comunicación masiva el asesinato de Camilo Catrillanca el 14 de noviembre de 2018. La versión oficial, además de ser respaldada por La Moneda, también contó las declaraciones del Senador de Evepóli, Felipe Kast, quien aseguró que vio “las imágenes de como quedaron los autos de Carabineros y claramente el intercambio (de disparos) fue bastante duro”.

El 14 de noviembre de 2018, Camilo Catrillanca fue asesinado producto de un disparo efectuado por el Carlos Alarcón, funcionario de Carabineros y perteneciente al Comando Jungla. La muerte de Catrillanca marcó un nuevo episodio en la relación entre el Estado de Chile y Pueblo Nación Mapuche. Una relación marcada por el genocidio, violencia, vulneración de derechos, asedio policial, torturas, montajes y asesinatos por la espalda.

Una historia de montajes y persecución

“Exposición coordinación zona control orden público”– llevaba por nombre un  documento que CIPER reveló a pocos días del asesinato de Catrillanca y en donde no hay ni un solo hecho que vincule a Camilo Catrillanca con delitos comunes y tampoco con actos terroristas. Lo que lo puso en el radar de la policía fue el destacado rol que Catrillanca ejercía en su comunidad en defensa de su pueblo y sus tradiciones.

Este informe de “inteligencia” fue elaborado por la extinta Unidad de Inteligencia Operativa Especializada de Carabineros (UIOE). La misma unidad que el 2017 llevaba a cabo la “Operación Huracán”, utilizando un sistema para inyectar pruebas falsificadas a dirigentes mapuche con el fin de encarcelar a unos y perseguir como prófugos a otros.

En el mismo informe se menciona e identifica a varios niños y adolescentes mapuche como objetos de seguimiento.

Tras el asesinato de Camilo Catrillanca, la versión oficial señaló que no existían imágenes, que se produjo un enfrentamiento, que Camilo estaba involucrado a un robo de vehículos a profesores de la zona. Todas estas versiones se cayeron a pedazos con el paso de los días. En tres videos publicados por Ciper Chile el 19 de diciembre de 2018, se descartó de manera definitiva la versión del enfrentamiento previo al asesinato a Catrillanca. En los registros quedó expuesto que fueron doce disparos perpetrados por Carabineros hacia el tractor que manejaba Catrillanca y el menor que lo acompañaba, quien fue detenido y golpeado por los uniformados. 

Carabineros intentó encubrir el asesinato, obstaculizó la investigación y montó falsas pruebas para justificar su actuar criminal.

la académica del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, Verónica Figueroa Huencho, comentó, en una entrevista en la RadioUChile que; “si bien las denuncias por el uso de la fuerza excesiva, de la militarización de la Araucanía, de los constantes allanamientos a las comunidades vienen desde hace muchas décadas, y estoy hablando desde el retorno a la democracia, por lo menos desde mediados de los 90 hasta la fecha, yo creo que el asesinato de Camilo Catrillanca evidenció no solamente que esa brutalidad existía y que muchos ponían en entredicho, sino también evidenció cómo una institución pública como Carabineros, que tiene el mandato del Estado de resguardar el orden, la seguridad del Estado, no solo actuaba con brutalidad, sino también en base a la falsificación de información”.

El juicio contra los responsables del asesinato de Camilo Catrillanca, luego de diversos aplazamientos, se inició el pasado 27 de octubre. El proceso, no ha sido transmitido a través del Poder Judicial ni tampoco hay acceso a la prensa.

El abogado de la familia Catrillanca, Nelson Miranda, señaló, en un reportaje elaborado por la RadioUChile, que hay “poca expectativa por cuanto es absolutamente obvio que hay una desigualdad ante la ley en este país”.

Además, añadió que “esperemos que en un mes más salga un fallo que esperemos sea condenatorio y ejemplar, pero solamente va a ser contra los autores materiales. No olvidemos que este Comando Jungla lo vino a inaugurar con bastante presencia de la prensa y apoyos el mismo presidente Piñera junto con el entonces ministro Chadwick en Temuco, donde anunciaron que esta gente venía de programas de entrenamiento contra guerrilleros desde Colombia. Por lo tanto, en la práctica dieron otro aval para justificar los atropellos que venían sucediendo y que tuvieron su punto culmine con el asesinato de Camilo Catrillanca”.

Camilo Catrillanca, con 17 años y siendo dirigente estudiantil, exigía a viva voz la desmilitarización del territorio Mapuche. En una entrevista a La revista NATs, declaró, siete años antes de ser asesinado por carabineros, que: “En la comunidad de Temucuicui, a la que pertenezco, estamos teniendo muchos allanamientos, ya no somos libres, ya no podemos caminar en los cerros y cuidar nuestros animales, la represión es demasiado fuerte. El Estado es el principal represor, el que manda a Carabineros a asesinar, porque estamos expuestos, nos están tirando balas a quemarropa”.