Compartir
(Fotografía: @janbrasileiro_)

Michel Temer, Presidente de facto del Brasil, puesto por el parlamento de dicho país luego de que Dilma Rousseff fuera destituida por estar vinculada en casos de corrupción, hoy se encuentra en su propia trampa. Hoy es él el acusado de actos de corrupción, luego de que se revelara un audio en que el ahora mandatario pide pagos para silenciar a Eduardo Cunha, testigo en el Caso Jato.

Si bien Temer dice ser inocente, y ha recalcado con claridad su negativa a renunciar ante estos casos de corrupción, el pueblo brasilero, ante la hipocresía de un gobierno que se ha instalado con un “golpe blando”, acusando de corrupción a Dilma Rousseff, ha salido masivamente a las calles a protestar, exigiendo el fin del gobierno de facto, elecciones libres e inmediatas, además de denunciar la operación de la derecha brasilera para hacerse del poder, instalando a un Temer tanto o más corrupto que los gobiernos anteriores.

Este miércoles 24 de mayo, fueron millones los que salieron en las principales ciudades del país tropical, en lo que ha sido una escalada de protestas y manifestaciones, que ha incluido una huelga general, todos reunidos bajo la consigna “Fuera Temer”.

Ante ello, la respuesta del gobierno de facto de derecha, no ha sido acceder a las demandas populares, sino lo contrario. Muy lejos de convocar a elecciones, Temer baraja las posibilidades para gobernar lo restante del mandato presidencial de Dilma. Y junto a ello, para aplacar las protestas populares de un pueblo que simplemente exige más democracia, el gobierno de facto de Temer ha decidido, en una maniobra que recuerda a la dictadura brasilera de los 60’s y 70’s, sacar a los militares a las calles de Brasilia (la capital nacional y administrativa). Esto bajo el argumento de que las protestas y manifestaciones han sido violentas.

Se movilizaron tanto fuerzas terrestres como helicópteros para reprimir la protesta, en lo que manifiestamente declara una escalada en la represión en las protestas sociales en Brasil. Por otro lado, desde los sectores movilizados, no piensan echar pie atrás, y las movilizaciones piensan en seguir hasta que Temer deje el gobierno.

(Fotografía: @janbrasileiro_)

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here