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Black Lives Matter

Por Dani K. Arroyo

Con ojos atentos, el mundo observa el desarrollo del estallido social que vive el mayor imperio de nuestros tiempos. El 25 de mayo, es asesinado George Floyd por un efectivo de la policía de Mineápolis, Minesota. Al día siguiente, se escuchan los gritos de “Black lives matter!” (Las vidas negras importan) a lo largo del país, en actos de revuelta que van desde saqueos a grandes tiendas, marchas, tomas y posteriores quemas de recintos policiales, y ahora hasta la proclamación de una zona autónoma tomada por manifestantes en pleno Seattle. Pero, este momento tan efervescente en el seno del imperialismo no surge de la nada. Para comprender hacia donde va, es necesario primero preguntarnos de donde viene.

Antecedentes históricos

Resulta evidente recordar que Estados Unidos, igual que muchas otras ex-colonias europeas, fue construido desde el principio por personas esclavizadas, traficadas desde distintos lugares en África hacia el “nuevo” continente para constituir una mano de obra gratuita, explotada a un grado inhumano. Sin embargo, la explotación y la opresión de las personas negras no se agota con el supuesto fin de la esclavitud, que por lo demás, nunca fue realmente abolida en el país norteamericano – sigue siendo legal mientras la persona esclavizada esté encarcelada. Durante la segunda mitad del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, se instala un régimen de segregación, en el cual las personas negras se mantienen a parte de la población blanca a través de leyes y normas que no dejaban que compraran hogares en los mismos barrios, fueran a las mismas escuelas, o hasta bebieran de las mismas fuentes de agua. Paralelamente, grupos como el Ku Klux Klan surgen para mantener la supremacía blanca a través de la violencia contra personas afrodescendientes, incluyendo asesinatos. Esta historia, sangrienta y brutal, se hace presente en la cotidianidad del Estados Unidos moderno a través de un imaginario del cuerpo negro como algo fundamentalmente distinto al cuerpo blanco; más fuerte, más animal, menos civilizado.

Sin embargo, esta violencia sistémica no se encuentra sin resistencia por parte de la comunidad afrodescendiente norteamericana. A lo largo del siglo XX, surgen movimientos populares que exigen derechos civiles para la población afroamericana, incluyendo el fin de la segregación. Es en este momento que surgen figuras como Rosa Parks, Martin Luther King y Malcolm X que ejemplifican distintas formas de lucha contra el orden racial del país. Posteriormente, aparece el Partido de las Panteras Negras, que instala un discurso de socialismo negro y se organiza en comunidades de forma autónoma. En este siglo, también se observa una oleada del feminismo negro, incluyendo figuras como Audre Lorde y Angela Davis, y grupos como la Combahee River Collective.

El movimiento actual

El movimiento “Black Lives Matter” es la cara más reciente de la lucha del pueblo afrodescendiente en Estados Unidos. A principios del año 2012, George Zimmerman, un ciudadano estadounidense residente de Florida, le dispara a un adolescente afrodescendiente, Trayvon Martin, por un comportamiento que Zimmerman designa como “sospechoso”. El asesinato de Martin, que tenía sólo 17 años, desencadena una primera oleada de protestas antirracistas. Estas protestas exigen justicia para Martin y la detención y condena de Zimmerman. A mediados del año siguiente, Zimmerman es exonerado por la justicia de Florida, quedando impune por el asesinato del adolescente.

Es en respuesta a esta falta de justicia que surge por primera vez la frase Black Lives Matter en la consciencia colectiva como eslogan de la lucha. En su primera iteración, fue un movimiento situado en las redes sociales, en la forma de un hashtag. La activista afrodescendiente Alicia Garza utiliza por primera vez la frase #BlackLivesMatter en una publicación que rápidamente se viraliza en el ciberespacio. El hashtag se masifica, y el grito “black lives matter!” se comienza a escuchar en las marchas que piden justicia para Trayvon Martin, y posteriormente otras personas negras asesinadas. Aunque se comienza a visibilizar mucho más el tema de la violencia que sigue sufriendo el pueblo afrodescendiente en el seno de la potencia mundial, mucho del discurso se queda en el ciberactivismo, con algunas marchas en ciertas ciudades.

Es a mediados del 2014, aproximadamente un año después de que comienza a circular #BlackLivesMatter y dos años después de la muerte de Trayvon Martin, que empieza nuevamente una oleada de protestas, esta vez luego del asesinato de Michael Brown, a penas un año mayor que Martin, por parte de la policía de Ferguson, Missouri. Esta segunda vuelta de protestas que reclama por la vida y la dignidad del pueblo afrodescendiente estadounidense se propaga rápidamente a lo largo del país, particularmente en ciudades con alta concentración de estudiantes, como Boston o algunas capitales de estado. Sin embargo, el núcleo de las protestas es sin duda Ferguson, la zona cero. Esta oleada adquiere un carácter mucho más radical y abiertamente anti-policial, sobre todo luego de que las fuerzas represivas descienden sobre los estudiantes de la Universidad de Missouri.

La militarización de las fuerzas represivas del estado, la dimensión racial del sistema carcelario, y hasta la conexión entre las fuerzas policiales estadounidenses con las fuerzas represivas del estado israelí se instalan como ideas fuerza dentro del discurso de liberación del pueblo afrodescendiente estadounidense. Este proceso generó un momento de fuerte organización en comunidades afrodescendientes, pero también la creación de alianzas fuertes entre el pueblo afrodescendiente estounidense y el pueblo palentino en resistencia a la ocupación israelí[1]. Aunque las protestas en Ferguson se mantuvieron fuertes entre el 9 y el 25 de agosto del 2014, y se retomaron un año después cuando el efectivo policial responsable por el asesinato fue exonerado, los y las manifestantes en Ferguson no pudieron sostener una revuelta contra la totalidad de la maquinaria represiva estadounidense. Aún después de la decaída del movimiento, varios de los y las líderes del movimiento social en Ferguson fueron encontrados muertos en situaciones sospechosas[2].

Aunque el movimiento haya decaído, es en Ferguson que se consolida Black Lives Matter no sólo como una tendencia de redes sociales, sino como un grito de liberación situado en la lucha callejera. Luego de Ferguson, protestas que se identifican con la consigna “black lives matter” surgen en las grandes ciudades tras las muertes en manos de la policía de Eric Garner (Nueva York, 2014), Tamir Rice (Ohio, 2014), Freddie Gray (Maryland, 2015), Sandra Bland (Texas, 2015), Philando Castile (Minnesota, 2016), Anthony Smith (Missouri, 2017), Markeis McGlockton (Florida, 2018), Atatiana Jefferson (Texas, 2019), y muchos más. Ferguson desencadena la organización popular de los últimos años del pueblo afrodescendiente estadounidense, y marca la pauta de las demandas antipoliciales y anticarcelarias que sienta el movimiento.

Lo ocurrido entre Ferguson y Mineápolis constituye oleada tras oleada de lucha antirracista que aún no encuentra ni respuesta ni resolución por parte de la institucionalidad de los Estados Unidos. En algunas ciudades que se han enfrentado previamente a protestas antipoliciales bajo el umbral de Black Lives Matter, se han instituido reformas policiales que buscan reducir las instancias de violencia policial racializada, sin éxito alguno. En Nueva York, se instituyó una ley prohibiendo el estrangulamiento de sospechosos por parte de la policía, pero esto no evitó la muerte por estrangulamiento de Eric Garner por un efectivo policial en la misma ciudad. Frente a esta falta de soluciones y de reformas fallidas, la revuelta actual que parte en Mineápolis y se ha expandido al resto de la potencia norteamericana constituye la etapa más reciente y más radical de un movimiento que se extiende a lo largo de toda la última década. Y si esta década de Black Lives Matter nos enseñó algo, es que aunque el movimiento actual decaiga, como lo hizo en Ferguson, rápidamente volverá a surgir la voz del pueblo afrodescendiente exigiendo vida.


[1]https://theintercept.com/2017/09/15/police-israel-cops-training-adl-human-rights-abuses-dc-washington/

[2]https://www.rollingstone.com/culture/culture-news/ferguson-death-mystery-black-lives-matter-michael-brown-809407/

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