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Valparaíso, 17 enero 2020. Por Guillermo Correa Camiroaga.

El Módulo Móvil de Protesta.

Al cumplirse tres meses desde que se iniciara la rebelión popular, los estudiantes universitarios de Valparaíso agrupados en la CONFECH llamaron a participar en una marcha el día viernes 17 de enero bajo la consigna “A NO DEJAR LAS CALLES”. Si bien es notoria la disminución de las y los participantes en esta últimas movilizaciones, llama la atención la adhesión que concita entre las porteños y porteños que circulan por las calles de Valparaíso o se encuentran al interior de los negocios, ya que la gran mayoría de ellos observa atentamente el paso de la marcha, aplaude, acompaña las consignas, e incluso algunos se incorporan a la movilización.

Como es tradicional, la marcha se inicio en el sector de la Plaza Sotomayor, alrededor de las 18 horas, para desplazarse hacia el Congreso Nacional, recorriendo las principales calles de la ciudad. A la altura del edificio legislativo intervino la fuerza policial, provocándose enfrentamientos entre manifestantes y Fuerzas Especiales.

En medio de estas escaramuzas y barricadas levantadas como autodefensa, fue sorprendente observar la presencia de un extraño artefacto que se encontraba allí. Se trataba de un carro de supermercado sobre el cual se instalaron una serie de tarros metálicos, semejando el techo de una casa, más algunos platillos y otros elementos, que daban forma a un raro instrumento de percusión en el que encapuchados y encapuchadas, empleando palillos de madera, se transformaban momentáneamente en improvisados músicos, realizando una protesta sonora junto a las barricadas.

Conversando con Nicolás Kizic Aguirre, arquitecto y artista peruano de 35 años de edad, autor de este instrumento, relató que:

“Se llama “MOMOPROT”, es un Módulo Móvil de Protesta. El principio es generar ruido colectivo, unión contra un mismo objetivo. Todo esto se está trasmitiendo en directo de dos maneras. La primera es a través de una señal FM pirata, en donde estamos interceptando la señal de una radio facha, como Radio Agricultura en este caso, en una cuadra a la redonda. La segunda manera como se trasmite es con el calor y la unión de la gente, que se une de manera improvisada y se genera realmente una expresión colectiva que es hermosa.

Esta es una creación mía. Soy artista y he venido a Valparaíso como residente en una organización que se llama TSONAMI, arte sonoro, y ha coincidido mi visita con el estallido social, y además yo trabajo con temas de protesta, entonces esta idea surgió acá por los materiales que hay alrededor, pero surgió en correspondencia con este contexto.”

En la página de Facebook de Tsonami Arte Sonoro, respecto del instrumento creado por Nicolás Kisic, aparece la siguiente reseña:

“ El momoprot es un módulo móvil de protesta, un compañero del pueblo, una plataforma de descarga, una estación de recarga, una estación de radio pirata, un nodo de expresión colectiva, es el acorazado del pueblo, es un módulo de convención rítmica, de reinvención política, de ruido comunitario. El momoprot incita momentos, pero también los recoge, los difunde, los interrumpe, los acompaña, los protege y los contiene.

El momoprot fue fabricado con 60 baldes viejos de pintura, un carrito de supermercado, un poco de madera, una bicicleta vieja, una batería, dos parlantes, un micrófono, una grabadora de sonido, un transmisor de señales FM, un trillón de pernos, palos de escoba cortados en trozos de 30 centímetros, piecitas de goma, algunos cachibaches de fierro y algunas otras piezas que fue magnéticamente adoptando en las calles de Valparaíso.”

Guillermo Correa Camiroaga, Valparaíso 17 de enero 2020

Equipo Primera Linea

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