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La “Ruta de la Memoria” comenzó a estructurarse en al año 2014, participando en esta iniciativa el entonces Consejo de la Cultura y de las Artes, la Mesa de Cultura, Memoria y Derechos Humanos de la V Región, la Universidad de Playa Ancha y el Parque Cultural de Valparaíso ( Ex Cárcel). Posteriormente, el año 2016, se realizó un concurso público para materializar en una placa un símbolo que se replicara en cada uno de los Sitios de Memoria que se fueran señalando, lo que se tradujo en la imagen de la “Enredadera de la Memoria”, del Profesor de Artes Plásticas Leandro Silva, Académico de la Universidad de Playa Ancha. Desde esa fecha en adelante la “Enredadera” ha sido instalada en cinco Sitios de Memoria, en el largo camino destinado a señalizar los numerosos lugares de detención, prisión política y tortura que se establecieron a lo largo y ancho de nuestra región desde el golpe de estado de 1973.

Hoy sábado 30 de junio se instaló la sexta placa de la Enredadera de la Memoria en el emblemático Cuartel Silva Palma de la Armada de Chile, lugar en donde estuvieron detenidos y sufrieron aberrantes torturas cientos de mujeres y hombres, muchachas y jóvenes, niñas y niños, al amparo del Terrorismo de Estado de la dictadura cívico militar instalada a partir del 11 de septiembre de 1973. Pero también en este cuartel estuvieron detenidos y fueron torturados en agosto de 1973 los Marinos Antigolpistas que denunciaron las maniobras sediciosas del alto mando de la Armada de Chile y trataron de oponer resistencia al movimiento sedicioso que se fraguaba en contra del Presidente Salvador Allende.

Más de doscientas personas se congregaron en las afueras del Cuartel Silva Palma, en calle Villaseca, para asistir a un acto artístico cultural que fue conducido por el Periodista de la UPLA Danilo Ahumada quien al iniciar el acto expresó que: “Hoy nos convoca la Mesa de Memoria, Cultura y Derechos Humanos, quien a través de un convenio de colaboración y transferencia financiado por la Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de la Región de Valparaíso, ha impulsado la Ruta de la Memoria, inaugurando en distintos territorios de la Región de Valparaíso la escultura “Enredadera de la Memoria”, del artista local Leandro Silva. Esta acción de visualización comenzó el año pasado cuando se instaló esta misma obra en el frontis del ex Liceo N°2 de Avenida Brasil, hoy Matilde Brandau de Ross; continuó con el reconocimiento en Isla Riesco en Colliguay; Las Coimas en San Felipe; Parque Cultural de Valparaíso y recientemente en la playa La Ballena, comuna de La Ligua, donde recordamos la memoria de la compañera Marta Ugarte…”

En seguida, se ofreció la palabra a Ricardo Tobar, el cual, en representación de la Mesa Regional de Cultura, Memoria y Derechos Humanos, leyó un extenso texto, en parte del cual expresó:

“( …) Las organizaciones que defienden los DDHH se han reunido en este trabajo de ir reconociendo los lugares que la dictadura usó como centros de secuestro, detención ilegal y tortura que realizó por largos 17 años.                                                                                                                    A nombre de esta Mesa tengo a bien dirigirme a ustedes, de forma solemne y de enorme significación para los miles de porteñas y porteños que pasamos por este lugar de detención, tortura y desaparición forzada, denominado “Cuartel Silva Palma”, hoy en posesión de la Armada Nacional. El objetivo es entregar una clara señal a nivel nacional e internacional, respecto de la necesidad de preservar la memoria y los espacios físicos utilizados para deleznables atropellos a los Derechos Humanos (…) Parte de  esa reparación consiste en que aquellos lugares como el ex “Silva Palma”, se conserve como un sitio de memoria, lo que implica que su comodato sea legalmente transferido por el Ministerio de Bienes Nacionales. Se encuentra en manos de la Armada con su estructura interior casi toda destruida. La finalidad no ha sido otra que borrar las huellas de sus crímenes y atrocidades cometidas.                                   Nuestra exigencia y anhelo es que pase a manos de una Institución como es la Ilustre Municipalidad de Valparaíso. Nuestra intención es darle un destino cultural, de memoria y respeto, como un homenaje en vida a los luchadores sociales, mujeres y hombres, que solo pretendieron avanzar hacia una sociedad más justa y equitativa para su pueblo y sacarlos del anonimato (…)”                                                                                                                                                           

La ceremonia continuó sin pausas y ante los micrófonos dieron sus testimonios dos integrantes de la Agrupación de Ex Menores, Morelia Fernández y Yeri Prado, que tenían 17 y 15 años respectivamente a la fecha de su detención.

Morelia Fernández Montenegro  relató:

“Como la mayoría de los aquí presentes, yo  y muchos de nuestros compañeros y compañeras participantes de la Agrupación de Ex Menores estuvimos detenidas en este lugar siendo niñas, niños y jóvenes que, como muchos de ustedes, sufrimos las atrocidades ocurridas en este lugar. Los compañeros y compañeras de la organización somos personas que experimentamos un hecho de violencia en nuestra infancia o juventud por parte de las fuerzas de represión del Estado Dictatorial y como consecuencia de esto se vio interrumpida nuestra vida en todos sus niveles: familiar, educacional y laboral. Esto ha significado en muchos casos un daño permanente y enfermedades crónicas que se agudizan con el paso del tiempo. Hoy en día hemos trabajado en conjunto en diversas actividades enmarcadas en el reconocimiento, reparación, memoria y justicia para todos y todas los niños, niñas y jóvenes del ayer que fuimos víctimas de prisión política y tortura en dictadura, lo que ha sido el objetivo principal de nuestra organización.”

En seguida fue el turno de Yeri Prado Ojeda quien visiblemente emocionado entregó su impactante testimonio, relatando que con tan solo 15 años de edad llegó hasta el Cuartel Silva Palma para preguntar si se encontraba allí su padre que había sido detenido, los guardias lo hicieron subir las escalinatas y pasar al interior del  recinto donde fue recibido por un “oficial con la cara pintada y uniforme azul” el cual le preguntó quién era su padre, dónde trabajaba y qué hacía, y al contestarle que era un trabajador de la Unión Lechera Aconcagua (ULA), el uniformado reaccionó violentamente diciéndole que entonces era sindicalista y comunista al igual que toda su familia y ordenó que lo vendaran y lo dejaran detenido. Estuvo 5 días en este recinto donde fue brutalmente torturado.

Este es su testimonio:

“Mi nombre es Yeri Prado y también a los 15 años estuve privado de libertad en este lugar, no por mi participación política, sino porque buscaba a mi padre y llegué a este lugar preguntando por él. Me vendaron los ojos y me llevaron detenido. Me tuvieron cinco días detenido, me torturaron, me colocaron electricidad.                                                                                                                Es por esto que se hace tan importante y significativo este memorial ya que representa a todos los hombres, mujeres, niños, niñas y jóvenes del ayer que aquí estuvimos y sobrevivimos a los actos atroces e inhumanos realizados por otros seres humanos en posiciones de poder.                                       Este memorial será la representación de la historia escrita por el sufrimiento y dolor de tantas compañeras y compañeros que son detenidos desaparecidos, ejecutados y sobrevivientes de este siniestro lugar. Este memorial perpetuará el recuerdo de una época obscura de nuestra historia de país. Y sobre todo será el fundamento principal para reprochar cualquier acto de cobardía realizado en contra de los derechos humanos de las personas. Que la memoria prevalezca a través de este trozo de cemento para que nunca más en Chile vuelvan a ocurrir violaciones a los derechos humanos y que sea un recordatorio constante de resistencia y lucha para vivir mejor.”

La parte final de esta emotiva y concurrida actividad de memoria estuvo a cargo del cantautor Mauricio Redolés, quien además de estar prisionero en el Cuartel Silva Palma pasó por la Cárcel Pública y los campos de concentración de Melinka e Isla Riesco.                                                             Redolés leyó unos poemas y,  acompañado por el músico Taku Tricot, interpretó  las canciones “Triste Funcionario Policial”, con una cruda e irónica letra relativa a su torturador, y “Volverá el futuro”, canción en homenaje a Ernesto Zúñiga, combatiente del MIR muerto en enero de 1982, con el cual Mauricio Redolés compartió la prisión en la Cárcel de Valparaíso.

Inmediatamente después de finalizada la participación artística de Mauricio Redolés y Taku Tricot, se procedió a realizar la ceremonia de descubrimiento e inauguración de la Sexta Enredadera de la Memoria, señalando con ella este nuevo Sitio de Memoria que corresponde en esta oportunidad al  Cuartel Silva Palma, recinto de detención y tortura de la Armada de Chile.

Guillermo Correa Camiroaga, Valparaíso 30 de junio 2018

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